Un estudio de tránsito necesita algo más que saber cuántos vehículos pasaron por una intersección. Necesita entender de dónde llegan, hacia dónde van, qué tipo de vehículos son y cómo cambia la demanda durante el día. Esa diferencia determina si un aforo vehicular en Bogotá puede utilizarse de manera confiable para evaluar accesos, capacidad, seguridad vial o impactos de un proyecto.
La ficha metodológica de monitoreo de la Secretaría Distrital de Movilidad contempla conteos manuales o con tecnologías de detección y registro de tipologías, movimientos, distribución horaria y hora de máxima demanda. Es un buen punto de partida para estructurar el levantamiento.
1. Identificar claramente cada punto de aforo
La base de datos debe relacionar cada observación con una intersección o tramo, ubicación, fecha, intervalo horario y sentido de circulación. En intersecciones también conviene documentar los accesos, la geometría, el número de carriles, la regulación semafórica y las condiciones particulares de la jornada. Una ficha de campo o esquema legible evita confundir movimientos y permite auditar los resultados.
2. Diferenciar vehículos y movimientos
El volumen total no muestra por sí solo qué ocurre en una aproximación crítica. Por eso se registran los movimientos por acceso y destino —por ejemplo, seguir derecho o girar— y las clases de tránsito pertinentes: automóviles, motocicletas, buses, camiones y otros actores según el alcance contratado. La ficha de la Secretaría señala expresamente la nomenclatura de movimientos conforme a RiLSA como referencia metodológica.
Un resultado útil permite consultar el conteo por fecha + intervalo + acceso + movimiento + clase, no únicamente una cifra global. Los peatones y ciclistas requieren registros propios cuando forman parte de la evaluación.
3. Encontrar la hora de máxima demanda
La demanda cambia dentro de una misma jornada. Los conteos desagregados, por ejemplo en intervalos de 15 minutos cuando el diseño del estudio lo requiere, permiten identificar el período más exigente y observar si el tránsito llega de manera uniforme o concentrada. Con cuatro intervalos consecutivos puede calcularse el volumen de una hora de análisis y, cuando corresponde, el factor de hora pico.
No existe una duración única válida para todos los aforos. El número de días, horarios y puntos debe justificarse por el uso del suelo, las horas de operación, el objetivo del proyecto y los términos de referencia aplicables. Un levantamiento corto realizado en horas equivocadas puede distorsionar el diagnóstico.
4. Asegurar trazabilidad y control de calidad
Cuando el aforo se realiza mediante video, conviene conservar la referencia al registro original, la sincronización temporal y un procedimiento para revisar casos ambiguos. Las oclusiones, trayectorias interrumpidas y objetos contados dos veces deben identificarse, no ocultarse. Si se utilizan algoritmos de visión computacional, sus resultados requieren comprobaciones frente a muestras revisadas manualmente.
También se deben registrar anomalías de campo —obras, lluvia intensa, incidentes, eventos especiales— que puedan cambiar el comportamiento habitual. La herramienta pública de volúmenes vehiculares del Observatorio de Movilidad de Bogotá ilustra el valor de acompañar los datos con esquemas de movimientos, fotografías y archivos descargables.
5. Conectar el aforo con las decisiones del estudio
Los volúmenes clasificados y por movimiento alimentan el diagnóstico de operación actual y las comparaciones entre escenarios. Según el caso, se combinan con aforos peatonales, tiempos de recorrido, inventario vial, información semafórica y estimaciones de demanda futura. La Secretaría Distrital de Movilidad explica que la revisión de estudios de tránsito evalúa las condiciones existentes, la demanda proyectada y las medidas de mitigación asociadas a proyectos urbanísticos.
El aforo es, por tanto, un insumo del estudio, no un sustituto del análisis de ingeniería.
Lista de verificación antes de recibir un aforo
- Plano o esquema con identificación inequívoca de puntos, accesos y movimientos.
- Fecha, período efectivo de observación, intervalos y condiciones de campo.
- Conteos por categoría vehicular y movimiento, además de los totales.
- Tablas y gráficos de distribución temporal y hora de máxima demanda.
- Archivos editables, nomenclatura consistente y criterios de validación.
- Observaciones sobre limitaciones, datos faltantes y calidad de la medición.
Preguntas frecuentes
¿Los aforos vehiculares en Bogotá deben durar siempre 24 horas?
No necesariamente. La duración se define para cada objetivo y bajo las exigencias específicas de la entidad o del proyecto. No debe inferirse una obligación general de 24 horas a partir de un ejemplo metodológico.
¿El video sustituye por completo una revisión en campo?
No. Puede facilitar el conteo y permitir revisiones posteriores, pero debe verificarse cobertura, visibilidad, horarios y calidad de los movimientos detectados.
Del dato al diagnóstico: apoyo técnico de PANORAMA
En PANORAMA Ingeniería articulamos la toma de información con el análisis de movilidad. Conoce nuestro servicio de aforos vehiculares en Bogotá y el alcance de los estudios de tránsito. Si estás preparando un proyecto, podemos revisar qué información de campo tiene sentido levantar antes de iniciar la campaña.
